Cuando se habla del amor de tu vida, todos entendemos que hablamos de novias y cosas así…
Pero no, yo al hablar del amor de mi vida hablo de ti. Porque madre solo hay una y a mí me ha tocado la mejor.
A lo largo de la vida me he dado cuenta de lo importante que eres en ella,por eso te quiero agradecer todolo que has hecho y seguirás haciendo por mi…Me trajiste al mundo, me cuidaste como si del tesoro
más codiciado se tratara, me hiciste crecer,
a cambio yo no te lo supe agradecer, era malo, rebelde,
no hacía caso a nada ni nadie, te hacia sufrir, era un bala perdida…
Aun me acuerdo de esas tardes de terapia en las que llorando
me pedias que cambiara, que así no iba a ningún lado,
que lo hiciera por ti… y yo estaba ciego,
no supe ver el sufrimiento en tus ojos,
no lograba ver algo que me hiciera cambiar…
tantas tardes de guerrillas entre los dos…
pero esos choques me hacían quererte aun mas, mas y mas y no sabes lo que te quiero a día de hoy.
Me has ayudado, apoyado en todo,
has sido un hombro donde llorar y desahogarme,
me has dado ánimos y fuerzas día a día…
me has hecho un hombrecito.
Ese hombrecito que aun te necesita y no se imagina un mundo en el que no estés, porque lo eres todo para mi… mi alegría al despertar.
Me es imposible imaginar un mundo sin nuestras peleíllas que siempre acaban en abrazos y achuchones, nuestras tardes frente a la tele riendo como niños, nuestras tonterías… nuestro cariño.
Ahora he madurado, me he dado cuenta que te he ido quitando la vida poco a poco… pero sé cómo llenarte de ella, haciéndote reír.
Porque cada vez que veo una sonrisa en esa bonita cara, veo como te llenas de vida, alegría, satisfacción, fuerza, orgullo... Por eso nunca dejare de hacerte reír, porque eres mi princesa y para mi serás eterna.
Te quiero mama. Gracias por hacerme ser quien soy, sin ti no lo hubiera conseguido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario